viernes, 19 de noviembre de 2010

LEYENDAS Y TRADICIONES

LEYENDAS Y TRADICIONES
Nuestro país tiene diversidad en muchas cosas y no podrían faltar las leyendas y tradiciones más recordadas y practicadas por los ecuatorianos.
A continuación unas de ellas:
v  POR UNA PIEDRA SE SALVÓ EL ALMA DE CANTUÑA

Eran los primeros años de la época colonial. Las plazas e iglesias de Quito iban tomando forma. Una de ellas era la de San Francisco cuyo atrio estaba siendo construido bajo la responsabilidad de un nativo llamado Cantuña.
El tiempo pasaba y el atrio no se concluía. Los patronos de Cantuña le amenazaron con encerrarle en prisión si no cumplía la obra en el plazo acordado.
Un día, el indio regresaba a su casa y al pasar por el sitio de la obra inconclusa, de entre un montón de piedras emergió una figura vestida todo de rojo, con una nariz puntiaguda y una espesa barba. El ambiente olía azufre y la voz ronca del personaje se identificó:
- Hola Cantuña, no me reconoces? Soy Satanás. te vengo a proponer un negocio: Solo yo puedo terminar el atrio de la iglesia antes de que salga el sol... claro que en pago a este favor tú me entregarás el alma... ¿Aceptas?
Cantuña, que veía imposible terminar la obra, dijo:
  • Acepto, pero si una sola piedra falta en el atrio antes de sonar las campanas del Ave María, el trato se anula.
Satanás aceptó la condición del desesperado indio y en seguida miles de diablillos ascendieron desde el infierno para colocar las piedras de la plaza. Cantuña miraba desde lejos, apesadumbrado por el miedo y el remordimiento.
Sonaron las campanas del Ave María y las primeras luces del amanecer iluminaron el atrio de San Francisco.
El diablo se frotaba las manos satisfecho mientras Cantuña paseaba por la plaza. De pronto el rostro del indio brillo de emoción. Una piedra. Una sola piedra había faltado. Una sola piedra faltante había salvado el alma de Cantuña.
Satanás desapareció enfurecido y solo dejó tras de sí un espeso olor a azufre.
Yo les voy hablar de una leyenda muy particular de nuestro país la leyenda del indio Cantuña. Esta es una leyenda que divierte mucho ala vez que atemoriza. En el libro "Leyendas del Ecuador" hallamos 

Las dos versiones de la leyenda la verdadera


La versión falsa consiste en:

Cantuña tenía una labor que había sido asignada por los franciscano que era construir una Iglesia en Quito. Este acepto y puso como plazo seis meses, a cambio el recibía una gran cantidad de dinero.
Aunque parecía una hazaña imposible lograr terminarla en seis mese, Cantuña puso su máximo esfuerzo y empeño en terminarla, reunió un equipo de indígenas y se propuso terminarla. Sin embargo la edificación no avanzaba como el la esperaba.
Cantuña decide vender su alma al diablo a cambio de que terminara la construcción lo más rápido posible. Cantuña ya se vio perdido debido a que vio que los diablillos avanzaban de una manera insuperable, fue aquí cuando al indio Cantuña se le ocurrió una idea y se escabullo en la Edificación sin ser visto y cogió la ultima piedra y escribió: "Quién ponga esta ultima piedra en su lugar reconocerá que Dios es más grande que el". El diablo al ver esto huyo y Cantuña se salvó.


La verdadera historia trata de:
Cantuña era solamente un guagua de noble linaje, cuando Rumiñahui quemó la ciudad. Olvidado por sus mayores en la histeria colectiva ante el inminente arribo de las huestes españolas, Cantuña quedó atrapado en las llamas que consumían al Quito incaico. La suerte quiso que, pese a estar horriblemente quemado y grotescamente deformado, el muchacho sobreviva. De él se apiadó uno de los conquistadores llamado Hernán Suárez, que lo hizo parte de su servicio, lo cristianizó y, según dicen, lo trató casi como a propio hijo. Pasaron los años y don Hernán, buen conquistador pero mal administrador, cayó en la desgracia. Aquejado por las deudas, no atinaba cómo resolver sus problemas cada vez más acuciantes. Estando a punto de tener que vender casa y solar, Cantuña se le acercó ofreciéndole solucionar sus problemas, poniéndole una sola condición: que haga ciertas modificaciones en el subsuelo de la casa. La suerte del hombre cambió de la noche a la mañana, sus finanzas se pusieron a tal punto que llegaron a estar más allá que en sus mejores días. Pero no hay riqueza que pueda evitar lo inevitable: con los años a cuestas, al ya viejo guerrero le sobrevino la muerte. Cantuña fue declarado su único heredero y como tal siguió gozando de gran fortuna. Eran enormes las contribuciones que el indígena realizaba a los franciscanos para la construcción de su convento e iglesia. Los religiosos y autoridades, al no comprender el origen de tan grandes y piadosas ofrendas, resolvieron interrogarlo. Tantas veces acudieron a Cantuña con sus inoportunas preguntas que éste resolvió zafarse de ellos de una vez por todas. El indígena confesó ante los estupefactos curas que había hecho un pacto con el demonio y que éste, a cambio de su alma, le procuraba todo el dinero que le pidiese. Algunos religiosos compasivos intentaron el exorcismo contra el demonio y la persuasión con Cantuña para que devuelva lo recibido y rompa el trato. Ante las continuas negativas, los extranjeros empezaron a verlo con una mezcla de miedo y misericordia.

v  LA HISTORIA DE CASPICARA
Los sacerdotes de la Compañía de Jesús no podían creerlo. Manuel Chili, el pequeño niño indígena que se colgaba y correteaba por los andamios y pasadizos de la iglesia mayor de los jesuitas en Quito de pronto se había convertido en un gran artista.
Sorprendidos por la habilidad del joven, los jesuitas decidieron tomar a su cargo la educación y darle vivienda, comida y un poco de dinero ya que en ese entonces los artesanos no gozaban del mismo trato que los reconocidos como verdaderos artistas.
Además del apoyo, los padres de La Compañía pulieron las aptitudes de Manuel para que mejorara su técnica en la escultura y la pintura. Así nació el gran Caspicara, uno de los mayores exponentes de la Escuela Quiteña.
Manuel, o Caspicara como empezaba a ser reconocido, trabajaba hasta 12 horas diarias siempre sobre andamios y cerca de bordes peligrosos. Este constante trabajo por lo alto le originó un intenso miedo a las alturas. Cuentan que debido a esta fobia, Caspicara permanecía varias horas en silencio y con los ojos cerrados y esto terminaba por enfurecer al capellán de la iglesia que creía que creía equivocadamente que Manuel dormía en lugar de trabajar.
La fama de artista se extendió por todo el nuevo y viejo mundo. Sus obras comenzaron a valorarse en muchos pesos de oro y sus imágenes de santos, Cristos y vírgenes decoraban iglesias de todo nuestro país y también de Colombia, Perú, Venezuela y España. Es tanta la belleza de las obras de Caspicara que no han faltado quienes además les han agregado propiedades milagrosas.
Actualmente es difícil poner un precio a las obras de Manuel Chili ya que, por un lado, superarían los varios millones de dólares, mientras que por otro, son invaluables en tanto que son patrimonio cultural del Ecuador.
Como sucede con muchos artistas, Caspicara murió en la miseria más triste, abandonado en la soledad de un hospicio y despreciado por sus contemporáneos.

v  LA SEMANA SANTA
Con una marca de ceniza en forma de cruz en la frente se celebra el "Miércoles de Ceniza", inicio de la cuaresma o los 40 días previos a la Semana Santa.
La llegada de la modernidad no ha hecho estragos en la religiosidad de los habitantes de Quito. Incluso hoy en día, el Domingo de Ramos se celebra con el mismo fervor que siglos atrás, El romero y el sahumerio son infaltables acompañantes de los quiteños en la tradicional misa que abre la Semana Mayor del catolicismo.
Además de la fuerte presencia de la devoción religiosa, hay otros elementos que han sobrevivido al tiempo como la tradicional fanesca, un plato que se elabora con granos y pescado seco que según algunas investigaciones es un plato que se remonta incluso a las primeras comunidades cristianas que escondidos de la persecución romana, los únicos alimentos que podían guardar en las catacumbas eran precisamente los granos y el pescado.
v  EL DÍA DE LOS DIFUNTOS
Así como la Semana Santa tiene su propio sabor, el de la fanesca, el Día de Difuntos, el 2 de noviembre, tiene a la colada morada, un plato de dulce que se acompaña de las "guaguas de pan", una herencia gastronómica española e indígena.
Las "guaguas de pan" son muñecas de masa que recuerdan el episodio bíblico en que el Rey Herodes mandó a decapitar a los niños recién nacidos con la intención de matar al Niño Dios , el infante Jesús.
Esta tradición dejada por los conquistadores se fundió rápidamente con las manifestaciones culturales indígenas. Los nativos solían vestirse de luto y ofrecer comida y bebida a las almas de sus muertos, una práctica que todavía se mantiene vigente en pueblos aledaños a la capital donde los indígenas van hasta los cementerios para depositar alimentos en las tumbas de sus seres queridos fallecidos.
El otro plato mencionado, la colada morada, era preparada en los viejos tiempos como si fuera todo un ritual gastronómico. Además se preparaba en tal cantidad que era común invitar a toda la familia lo mismo que a los vecinos del barrio. En aquellos días una jarra grande la mazamorra dorada y una guagua hecha con mantequilla no costaba más de un sucre.
Y aunque los precios han aumentado notoriamente, no por esto la colada morada y las guaguas han perdido su sabor ni su lugar en el gusto de los quiteños. Por supuesto que a parte de esta tradición culinaria tampoco se ha borrado la costumbre de visitar ese día el cementerio y dejar algunas flores en la tumba de aquellos que se nos adelantaron en el viaje al más allá.

Erika Nicola...

viernes, 5 de noviembre de 2010

PARQUE ARQUEOLÓGICO DE PUMAPUNGO

Las ruinas de Pumapungo antiguamente la ciudad de Tomebamba, es el mayor conjunto de vestigios arqueológicos inkas al sur de Ingapirca. Esta ciudad se construyó como segunda sede del imperio del Tahuantinsuyo, representa un reconocimiento de los valores de los Kañari o Inka, que han dejado una perenne huella de su identidad en la ciudad de Cuenca y en su entorno.

        
La ciudad de Tomebamba fue destruida antes de la llegada de los españoles, en el tiempo de Atahualpa y Huascar,  fue fundada por Túpac Yupanqui tras la victoria conseguida sobre los kañari, se utilizaron para su construcción piedras de río asentadas con mortero de arcilla, y una técnica más depurada que son bloques tallados y sin aristas y que pertenecen al estilo inca imperial.

En 1981 el Banco Central del Ecuador adquiere los terrenos donde se emplazan las ruinas e inicia un proceso de recuperación de Pumapungo. Después de un largo tiempo de restauración  las ruinas se constituyen como un Parque Arqueológico etnobotánico, donde se puede  encontrar los cimientos de los cuarteles y edificios que formaron parte de la ciudad de Tomebamba.
El Parque Arqueológico Pumapungo cuenta con el respaldo de la UNESCO  y está al servicio de la comunidad. Las ruinas están conformadas por terrazas escalonadas.

 El origen del nombre Pumapungo esta en quichua que significa: Puma = león americano y pungo = puerta, es decir puerta del puma o león americano. 
Durante las excavaciones arqueológicas realizadas entre 1981 y 1990, se recuperaron más de dos millones de fragmentos y piezas enteras de cerámica, piedra, concha, hueso y metal que se exhiben en el actual Museo ubicado en la parte superior de las ruinas de 
Pumapungo.

Hecho por:     Jeniffer Zambrano Moreno
Torre de Reloj o Torre Morisca

En la Época de en la que Vicente Rocafuerte estuvo al mando del gobierno en nuestra ciudad de Guayaquil por las fechas de 1842, fue el, el que trajo desde Europa y lo obsequio a la ciudad.

Inicialmente el reloj permanecía en lo alto del cabildo  donde actualmente es el mercado municipal, para luego ser trasladado a la torre del mercado de abasto.

Aquello ocurría en 1921. Posteriormente y al desaparecer ese mercado, se levanto una torre especial en el mismo sector y allí permaneció el reloj hasta 1925.
Luego de aquello el reloj fue retirado en razón de que la construcción no ofrecía seguridades.
 En 1930, siendo Presidente del Concejo Don Miguel Ángel Garbo, se dispuso por parte de la Municipalidad la construcción de la torre morisca.




El Inicio de la  construcción de  la torre no fue sino a partir de  Agosto 1930, a cargo de los ingenieros Francisco  Ramón y Joaquín Pérez Nin, con la finalidad de que se pudiera destacar entre el Municipio y la Gobernación, y por fin, el 24 de Mayo de 1934 quedo inaugurada.

La Torre Morisca o Torre del Reloj es un ícono de Guayaquil que posee una historia que se remonta en el pasado hasta el siglo XVIII con varias construcciones en ubicaciones previas y la utilización de dos máquinas.





"El reloj municipal, su andar marca la historia de Guayaquil"






1931.-  A treinta metros de altura  se   eleva  la  torre mirador del Reloj Público, recientemente inaugurada. Esta edificación de corte morisco, ha sido construida por el Ing. Francisco Ramón y el Arq. Joaquín Pérez Nin, en reemplazo de la estructura anterior que por fallas técnicas hubo de ser demolida en 1927. El  reloj  de  sonora  campana, es  el mismo que el año 1842 fue costeado por un grupo de ciudadanos  que  lo encargaron a la casa Thomas Mears Foundation de Londres. Estuvo en la torre de la antigua Casa Consistorial hasta la incineración de esta edificación (1908) por razones sanitarias. Fue desmontado cuidadosa- mente y reinstalado en la torrecilla del Mercado que se construyó al pie de la orilla. En atención al plan de embellecimiento, ahora tiene sitio de honor en nuestro Malecón





"Su planta octogonal tiene una cúpula árabe-bizantina.  Está ubicado en Malecón y 10 de Agosto, frente al Municipio".




Por, David Zambrano A.

viernes, 29 de octubre de 2010

Medardo Angel Silva, Una vida extinguida por amor...

Hace muchos años, en un día nublado del 8 de Junio de 1898, nace Medardo Ángel Silva ¿Quién imaginaria que detrás de ese pequeño niño se escondería el nacimiento de un distinguido escritor, poeta, músico y compositor ecuatoriano? el cual llegó a convertirse en un icono de la poesía modernista siendo reconocido a nivel mundial por sus bellas creaciones.


Medardo Ángel Silva fue criado en un hogar humilde y de clase baja junto a su madre y a su abuela y recibió una excelente educación, ya que fue educado en el colegio Vicente Rocafuerte en donde se enriqueció como persona pero lastimosamente no se graduó por que se retiro al querer seguir con sus sueños de escritor.

Medardo desde muy joven se destacó por sus composiciones literarias que se inclinaban mas por lo romántico; como siempre pasa con este tipo de personajes, sus obras se dieron a conocer después de su muerte, ya que antes de la misma no se habían leído mas que los artículos que publicaba como columnista ya que trabajó en imprentas pequeñas y luego colaboró en varios semanarios y revistas. Posteriormente, llegó a trabajar en el Diario " El Telégrafo" de la misma ciudad en donde nació y se formó escribiendo en la página de literatura, donde pudo publicar varios poemas y relatos cortos.
 
Silva, fué un destacado  compositor ecuatoriano porque sus escritos expresaban amor sincero, los mismos que eran inigualables y a criterio propio no creo que haya existido un escritor similar al Joven Medardo Ángel Silva, tal vez lo digo porque soy admiradora de sus poemas, sin embargo creo que muchos piensan igual que yo. 

La perdida de este joven poeta enamorado es un lamento para todos sus seguidores,  ya que no ha sido totalmente esclarecido; algunos dicen que fue un asesinato de parte de un joven que cortejaba a su amada y que fue por celos otros aseguran que fue un suicidio. El murió de un tiro en su cabeza a la edad de 21 años;  posteriores análisis ponen en duda el homicidio, ya que la bala entró por detrás de la oreja. Sin embargo, nunca se investigó más allá y fue enterrado sin los ritos fúnebres católicos, por lo que se asume su muerte como un suicidio; porque según los exámenes de Criminalística, su mano derecha conserva restos de pólvora y eso ha llevado a la construcción de un imaginario popular acerca de sus últimas horas, en él se habla desde que habría estado jugando con el arma, y que su muerte fue un accidente, hasta que por una decepción amorosa habría tomado esa trágica decisión.

El humilde joven visito a su amada Rosa Amada Villegas Morán quien con 15 años de edad vivía a una cuadra de la casa de Medardo, se dice que ella no correspondía al amor del joven, tal vez era su corta edad e inmadurez lo que hizo que lo rechazara y no valorar el amor del cual él quería llenarla; porque mientras él le dejaba " el alma en los labios" ella solo le respondía por medio de amargos escritos y frases sarcásticas que estaban por debajo de la altura del joven poeta, y aquella noche en  la que se encontraron para conversar el teniendo a ella  frente a frente y mirándola a los ojos solo alcanzó a decirle unas pocas frases al oído, pero ella no se inmutó para nada y luego se escuchó la detonación final, no del beso esperado, sino del trágico balazo, él había tomado la fatal e irrevocable decisión de acabar con su vida frente a la mujer que más amaba cerca de las 20:10; bastó solo un disparo en su cabeza  para demostrar que la muerte es mucho mejor que la indiferencia de aquella mujer que era su musa de inspiración; su cuerpo quedo postrado sobre una cálida almohada mientras su cabeza se desangraba en el frio piso de la sala de la casa de su adorada. 

Días después se tuvieron los resultados de la autopsia en donde se conoce que su muerte fué un asesinato a mano propia, demás se conoce que su corazón e hígado tenían un gran tamaño, lo que demostraba no solo el sufrimiento de su alma, sino de todo su cuerpo, pues el suicidio era la única solución para su vida atormentada.
Para algunos su suicidio fué un acto de cobardía, pero para otros, quienes principalmente leyeron su obra en la que decía  "el día en que me faltes me arrancare la vida" ésta fue un acto de supremo amor que borró el pecado y rompió las barreras de lo políticamente correcto. Además porque vivió de cerca la pobreza y justo cuando creyó haber conseguido el amor, este lo desafió a muerte y otra vez la derrota cayó sobre él.

Se dice que el tenia muchas admiradoras las mismas que enloquecían de amor por él y que ansiaban ser su novia pero él no tenía amor ni ilusiones para con ninguna mujer que no fuese su amada, la cual no fue merecedora de su amor en efecto se dice que a su corta edad ella tenía un amorío con el poeta Lauro Dávila, quien más tarde escribiría el himno  "Guayaquil de mis amores".

Luego de la muerte de Silva apareció un poema suelto llamado "El alma en los labios", en el que expresaba lo mucho que la adoraba y donde ratificaba su amor como un acto de renuncia a su vida y a todo su futuro como poeta para demostrarle que " Los amores que matan nunca mueren". Nadie imaginaria que  su vida se consumaría cuando el mundo jugó con sus sueños y la mujer que amaba con su corazón mas aquella llama de esperanza que tenía en vida se extinguió, pues cuando llegó la muerte su vida estaba consumida."


Federico Vera

¿Que le hace falta a la literatura ecuatoriana? Tres obras salidas de nuestra imaginación...

Como bien es sabido, toda Latinoamérica fue conquistada por los españoles. Luego de ello, vino el proceso de colonización, durante el cual se trató de “proteger” a la gente -en especial a los aborígenes- de todo lo que era considerado herético; es aquí que surgen los primeros escritores, que lastimosamente, por razones de “protección”, no logran cultivar completamente el género literario. Aún cuando dicho proceso se dio por terminado al empezar la independencia, dejó como resultado la implantación de los parámetros europeos en todos los americanos, es decir que, como diría la escritora Jean Franco, la imaginación en toda la América española estaba colonizada.

Se puede entonces deducir fácilmente, que es por esta razón que en la literatura latinoamericana hay cierto vacío, el cual a través de los años, dependiendo del país, se ha ido rellenando.

Ecuador no ha sido la excepción, también ha necesitado de obras que de cierto modo complementen su historia literaria y se vuelvan relevantes para la misma. Es claro, que en este asunto, la opinión sobre lo que le hace falta a nuestra literatura es personal y en nuestro caso, hemos decidido que aquellas obras serían:

* La vuelta al Ecuador en 14 días:

(Género: Aventura) En este libro se relataría la historia de Jake Jeckins, un mochilero yugolasvo que viene a parar por estas tierras, al llegar aquí (Guayaquil) le roban y se queda sin nada. Resentido con todos los ecuatorianos, lo único que desea es regresar a Yugolasvia, pero solo tiene una opción: asistir a una entrevista con el embajador de su país, y para ello tendrá que ingeniarse la manera de llegar hasta Quito en un plazo máximo de 14 días que es cuando caducaría el plazo de la entrevista. Seguro de que podrá lograrlo gracias a su experiencia de mochilero, Jake emprende el viaje en el que va descubriendo las maravillas de nuestro país, así como sus enormes problemas; cansado, fastidiado y hambriento, logra llegar a Quito solo para descubrir que la embajada ha sido trasladada –debido a problemas políticos- hasta la Ciudad de Puyo. Es aquí que empieza en carrera contra reloj para obtener lo que más desea: el boleto que lo devuelva a su país, aunque, llegado hasta este punto empieza a dudar sobre lo que realmente desea porque ha conocido mucho del país y ha descubierto cosas que lo han sorprendido, también se ha dado cuenta que su gente no es toda igual y en muchos casos suele ser bastante amigable, es más ha hecho una amiga muy especial, Ana Valencia, una joven esmeraldeña que le ha ayudado a entender porque esta tierra es llamada también el paraíso de los 4 mundos. Al final Jake Jeckins logra llegar a la embajada, junto a Ana, el último día de plazo y aunque si gana el pasaje y se va a Yugoslavia, decide regresar al poco tiempo para quedarse a vivir definitivamente aquí con Ana. Después de todo este país logró enamorarlo…



Pensamos que esta obra sería fundamental para nuestra literatura porque aquí no se ha cultivado mucho este género, sin contar con que es una historia que cuenta con elementos de nuestro tiempo. Pero además de estas razones, hay una que es todavía más importante y es que este libro ayudaría a promocionar turísticamente al Ecuador, para que a todos les de deseos de conocerlo.





*Ecuador 3010:


(Género: Ciencia ficción/Futurista) Aquí se relataría como después de 1000 años, varias guerras, y desastres ambientales, todo parece haber vuelto a la normalidad, o bueno, tan normal como solían ser las cosas, y, aunque el ambiente que nos rodea es bastante diferente, no estamos destruidos del todo. Pero para este tiempo las cosas se ha invertido un poquito: ya no son Estados Unidos, ni la Unión Europea los poderosos, pues gracias a las reservas de petróleo y a las enormes cantidades de selva que posee, América del Sur, es el bloque fuerte que se reconoce en todo el mundo, también se han creado alianzas con países del medio oriente. Irónicamente, somos nosotros, los suramericanos, los que ahora tenemos que hacer enormes esfuerzos para controlar el paso de inmigrantes a nuestros territorios. En el libro se cuenta además, como Ecuador se ha logrado consolidar en el centro del auge tecnológico, siendo pioneros de todos los avances computacionales y electrónicos.


Creemos que una obra así hace falta, porque cuando hacemos una visión futurista, solo podemos visualizar el avance tecnológico que tendrían los países desarrollados. Es que siendo realistas, no nos cabe la idea de cómo sería un Ecuador futurista, porque en la actualidad vemos como se desarrollan ciertos países y en nuestro interior sabemos que, lo más probable es que lo que encontramos de última tecnología no llegue al Ecuador hasta después de algún de tiempo



*Crónicas de una pelea a muerte:


Bueno pues este libro sería un relato épico de la pelea entre Atahualpa y Huáscar por el Tahuantinsuyo. Aquí se contaría la historia que todos ya sabemos, pero no desde un punto de vista histórico sino más bien novelístico, añadiendo detalles que talvés no ocurrieron para hacerla mucho más interesante.

Este libro sería muy importante porque no solo narra algo de nuestra historia, sino que incursiona en un género que en nuestro país muy poco se ha tocado: la épica. Además la mezcla de la historia con detalles de ficción, harían de este libro algo muy atrayente para los jóvenes.
Escrito por: Erika Nicola


viernes, 22 de octubre de 2010

Oswaldo Guayasamin

Oswaldo Guayasamín
Unas de las  frases q Guayasamín dijo es:
“Pintar es una forma de oración al mismo tiempo que de grito. Es casi una actitud fisiológica y por la alta consecuencia del amor y la soledad. Por eso quiero que todo sea nítido, claro, que el mensaje sea sencillo y directo. No quiero dejar nada al azar, que cada figura, cada símbolo, sean esenciales; porque la obra de arte es la búsqueda incesante de ser como los demás y no parecerse a nadie.”

“Mi pintura es para herir, para arañar y golpear en el corazón de la gente.
Para mostrar lo que el hombre hace en contra del hombre.”

Representa en sus obras su manera de pintar y de expresar su pintura, su tierra y cultura. En escritos hace alusión a las cosechas, construcciones de barro, cántaros de agua, etc., los cuales muestran el mundo indígena de Ecuador, del cual proviene.
En su mayoría, sus pinturas son de personas con aspecto esquelético, de manos y caras como dije anteriormente. Muestra mujeres, desnudos, cabezas de niño y hombres. Estas formas son sólo una manera de representar la ternura, angustia, meditación, llanto y tristeza. Sus cuadros en general, siempre tienen alguno de estos sentimientos como tema principal de la pintura.
Sus cuadros, podría decirse, están divididos por el color. En una etapa se muestra muy sobrio con los colores, casi siempre utilizando el blanco y negro, y luego hay otra etapa en la cual hace alusión a los colores vivos y representativos para cada tema, pero en general los colores no varían mucho mas allá de una paleta cargada al color rojizo.
Como excepción en la mayoría muestra figuras de hombres, todos con los mismos rasgos (se puede apreciar que son rasgos indígenas) y la misma manera de ser pintados, hay una muestra de pinturas de flores y flores secas, un autorretrato, un paisaje de Quito, y para salirse mas del tema principal un retrato de Pablo Neruda, entre otros.

               “Siempre voy a volver, mantengan encendida la luz.”



Esa luz se encuentra en el centro de la capilla del hombre doliente, esa es una frase que Oswaldo siempre decía, esa es una frase bíblica por la cual siempre se encuentra encendida eso significa que Oswaldo siempre va a vivir en la capilla del hombre doliente, esa llama la prendieron los presidentes de Cuba, Venezuela y Ecuador.
En general me gustó mucho la manera de pintar de Guayasamín, y sobretodo me llamó la atención como lograba representar por medio de una cara o manos un sentimiento, pudiendo lograr que el espectador captara al primer momento lo que el pintor quiso expresar por medio de su pintura.
Se da una impresión de que las telas fueron repartidas sin un orden cronológico ni estético. El desorden de las obras hace que se pase por alto algunos cuadros, que si uno no esta bien atento no alcanza a percibir que en medio de sus obras desgarradoras como la “Edad de la Ira”, podemos pasar desapercibido aquel retrato de Pablo Neruda, y una colorida serie de flores.
Pero ese aspecto igual lo encuentro interesante, ya que es una manera diferente, en la cual se puede esperar cualquier cosa fuera de lo común.
Estas son unas de sus obras donde expresa movimiento y expresión











MOVIMIENTO:
Su obra humanista, señalada como expresionista, refleja el dolor y la miseria que soporta la mayor parte de la humanidad y denuncia la violencia que le ha tocado vivir al ser humano en este monstruoso siglo XX marcado por las guerras mundiales, civiles, los genocidios, los campos de concentración, las dictaduras y las torturas.

EXPRESIONISMO: Esta corriente artística apareció en los últimos años del siglo XIX y primeros del siglo XX. El artista expresionista trata de representar la experiencia emocional en su forma mas completa, sin preocuparse de su realidad externa, sino de su naturaleza interna y de las emociones que despierta en el observador.
Lo importante del expresionismo es la forma y el sentimiento del autor. Se busca mostrar el sentimiento humano abiertamente y se toma la pintura como un medio para desahogarse y de ver la vida con otro punto de vista.
Esta tendencia parte del supuesto que “la naturaleza tiene dificultades por su propia estética”, por lo que el hombre debe descubrirla con sus sentimientos.
Los colores puros son colocados en la tela para provocar distorsión de sus líneas y de las figuras que forman, pero su disposición en la tela refleja un simbolismo que va más allá de las líneas simples.
Se destacan en sus pinturas los colores azul, amarillo, rojo y verde sus colores favoritos de Oswaldo Guayasamín para contrastar con la simplicidad del blanco y negro. Son frecuentes los rostros desfigurados y tristes.